viernes, 30 de junio de 2017

Quum aqua fauces strangulet, quid iam opus est bibere?

[ Cuando el agua llega hasta la garganta
¿por qué es preciso beber más? ]



Llévame de paseo
Acaba conmigo y roba lo que queda dentro
Espera y reza
La iniquidad ha muerto y dejado una cicatriz


Estoy en alerta roja
Dame paz y lava mi suciedad
Dame la vuelta y ayúdame a desviarme
Y caminar hacia la luz


Consuela mi corazón esta noche
Haz que levante cabeza
Ayúdame a sobrevivir


Patéame en el suelo
Envenéname, lléname hasta que me ahogue
Despiértame antes de que me echen
Y caiga en la noche


Consuela mi corazón esta noche
Oblígame a perder el control
Haz que levante cabeza


Observa mientras pierdo mi alma
Ayúdame a sobrevivir
Empújame hasta que me caiga


Tema: Liquid State
Artista: Muse
Álbum: The 2nd Law




jueves, 29 de junio de 2017

Via lata gradior more iuventutis, inplicor et vitiis immemor virtutis

«Via lata gradior more iuventutis,
inplicor et vitiis immemor virtutis.
Voluptatis avidus magis quam salutis,
mortuus in anima curam gero cutis.»






[ Voy por el camino ancho como es costumbre de la juventud;
me enredo en los vicios, olvidado de la virtud.
Ávido de placeres, más que de la salvación,
muerto en cuanto al alma, presto atención al cuerpo ]

Carmina Burana. In Taberna, 11. Estuans interius.


miércoles, 28 de junio de 2017

Da mi basia mille...

«Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
Deinde usque altera mille, deinde centum.

Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut nequis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.»



[ Dame mil besos y después cien,
otros mil luego, luego otros cien.
Empieza de nuevo hasta llegar a otros mil y a otros cien.

Después, cuando hayamos acumulado muchos miles,
los revolveremos todos para perder la cuenta
o para que ningún malvado envidioso sea capaz de embrujarnos
cuando sepa que nos hemos dado tantos besos ]

Catullus V

martes, 27 de junio de 2017

Post coitum tristitia

[ Tras el coito, tristeza ]



Si era Galeno quien afirmaba que post coitum tristitia, seguramente estaba pensando en el relajamiento y flacidez física y anímica, tras la excitación, que, sobre todo en los machos, claro está, sigue al coito. Un desequilibrio humoral.

Su teoría de los humores y del equilibrio humoral asemeja su diagnóstico al que también podría hacer S. Freud: tras la liberación de la energía pulsional, que coincide con el mayor placer, y que viene precedida por un estado de tensión en el sistema homeostático, puede pasarse a un estado de relajación y tristeza. 

También Aristóteles apostaría por esta oscilación entre placer y tristeza (hedoné y lipé como los dos polos en los que se mueve nuestro ánimo), y afirmaría que “post coitum…”.

La investigación hormonal más reciente, achacará a la liberación de prolactina durante el orgasmo masculino esta tristeza postcoital como un efecto derivado. Sin entrar en más detalles, podemos dar el tópico sino por verdadero, por aceptable.

Me resulta divertido pensar que Joaquín Sabina, en un tono mucho más jocoso, apostaba por esta sabiduría galénica cuando afirmaba en una entrevista que él nunca se había acostado con una mujer fea, nunca subrayaba, e insinuaba, además, haberse acostado con muchas. Inmediatamente, sacaba al entrevistador de su sorpresa diciéndole que otra cosa era lo que le parecían por la mañana al despertar a su lado.

No hay que ignorar en la afirmación de Sabina un matiz importante, distinto de la afirmación latina: en este caso, la “tensión erótica”, vamos a llamarle así, le llevaba a una percepción positiva (por no decir distorsionada) de la realidad y que el post coitum o distensión (liberado también de otros humo-res) le llevaba a un juicio si no más triste, sí más pesimista.

Y aún me estoy alejando de lo que afirma propiamente esta oración. Permítaseme la metonimia y tomar, en este caso, el todo por la parte.


En la extremadamente nueva y original confluencia de erotismo (deseo sexual), pasión amorosa (enamoramiento, infatuación) y matrimonio (pareja) propia del amor romántico en sus versiones más novelescas, las convulsiones emocionales, el desencanto amoroso y los conflictos personales, así como la tristeza postcoital, suelen acompañar las relaciones de pareja.

El amor-pasión difícilmente podemos distinguirlo o comprenderlo sin la atracción erótica. Esta proximidad del amor al erotismo (es decir, reducido al primer escalón platónico de ‘deseo de’, el deseo de poseer un cuerpo “bello”) lo ha hecho también más permeable a la decepción postcoital. Tal vez sea porque   la cesación del deseo tras la posesión tenga mucho que ver con esta dinámica del sexo genital, pues si el amor es solo o en buena parte ‘deseo de’, una vez poseído aquello que se desea deja de tener atractivo e interés.

En todo este proceso de atracción y de deseo, (...) la imaginación juega un papel relevante. Nos marca un horizonte hacia aquello que es deseable, nos da dirección y nos adelanta los placeres y emociones de la posesión. Por eso puede muy bien pasar que al deshacerse con el calor de los cuerpos los gélidos espejismos de la imaginación, la decepción puede ser un fácil resultado.

Otras versiones de la frase latina son:
Post coitum omne animal triste est sive gallus et mulier
Post coitum omne animal triste est, nisi gallus qui canit


Autor: Francesc Núñez Mosteo

lunes, 26 de junio de 2017

Credula vitam spes fovet et melius cras fore semper dicit

[ La fe vitaliza nuestras vidas,
y nos hace pensar
que mañana será mejor ]

Albius Tibullus



Ya sabes, la vida es tan corta. Los días pasan uno tras otro sin inmutarse mientras los años vuelan. Y tienes dos opciones.


Puedes elegir quedarte anclado a los recuerdos, a un pasado difícil y doloroso. A todo lo que de una manera u otra te ha herido en lo profundo del alma.



A todas aquellas marcas que nadie ve pero que tú puedes sentir bien, a ese dolor que se esconde y vuelve a aparecer poco después para burlarse de ti, a las heridas que aún ahora sientes sangrar, a todo aquello que en tu vida te ha marcado.




O bien, puedes elegir seguir adelante, luchar, aceptar todos los matices emotivos, sea la ira, el miedo, el dolor, la alegría, ya que sin ellos no seríamos seres humanos. Puedes elegir darte aún una oportunidad, recomenzar de nuevo. Para superar cada obstáculo, cada dificultad, cada caída. Todavía puedes creer en el amor, en los sueños. Todavía puedes pedir deseos. Puedes elegir no darte por vencido, tocar la vida y, simplemente, vivirla.

Mary Ragusa