«Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
Deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut nequis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.»
dein mille altera, dein secunda centum,
Deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut nequis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.»
[ Dame mil besos y después cien,
otros mil luego, luego otros cien.
Empieza de nuevo hasta llegar a otros mil y a otros cien.
Después, cuando hayamos acumulado muchos miles,
los revolveremos todos para perder la cuenta
o para que ningún malvado envidioso sea capaz de embrujarnos
cuando sepa que nos hemos dado tantos besos ]
Catullus V

¿Quién no dejaría besarse así?
ResponderBorrarLas veces que sean necesarias.
Besos mil :-)
Y las innecesarias también :)
BorrarBesos mil y después cien.
Perder la cuenta y volver a empezar.
ResponderBorrarEscribir poemas a besos... Lo más bonito.
Mil besitos, amigo mío.
Perder la cuenta...
BorrarDetener el tiempo.
Otros mil, luego otros cien... :-*
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ResponderBorrarNo se si sea tan fácil aprender pero sin duda la contabilidad está en las antípodas del amor y la sensualidad.
BorrarSaludos candidos.
No se si sea tan fácil aprender pero sin duda la contabilidad está en las antípodas del amor y la sensualidad.
BorrarSaludos candidos.
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BorrarTraxit candore ruborem.
BorrarOsculum.
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