[ Errar es propio de cualquier hombre,
pero sólo del ignorante perseverar en el error ]
- Marcus Tullius Cicero -
Filípica XII, 5. (*)
La sabiduría viene con la edad, se hace carne en las cicatrices de aquellos que nos han precedido en la vida y culmina muchas veces codificada en forma de refranero.
Más de uno recordara aquello de que
perdón sólo se le pide a Dios. Yo, ateo como soy, no lo pido ni pretendo
se me pida.
De acuerdo con el dicho «Venia dignus est humanus error» [Titus Livius, Historias, VIII, 35], soy de disculpar como espero se me disculpe a mí. Aunque, ya sea por bendición o maldición, soy tan olvidadizo que supero mas veces de las debidas las afrentas recibidas. Pero, no se confíen, si la
herida es muy grande, no doy otra oportunidad.
(*) Cicerón tituló el conjunto de catorce discursos que pronunció contra
Marco Antonio "Filípicas", denominación de cuatro discursos patrióticos
que Demóstenes, el orador ático al que tanto admiraba, dirigió contra
Filipo II, rey de Macedonia, porque advertía semejanzas y paralelismos
en ambos contextos. Tras el asesinato de César en el 44 a.C. (que
Cicerón celebró porque detestaba la tiranía cesarista, opuesta a sus
valores republicanos), y después de unos meses de incertidumbres acerca
de los posicionamientos de los principales actores en la política
romana, Cicerón encabezó el partido senatorial (diezmado a causa de las
luchas civiles), y se enfrentó a su enemigo Marco Antonio, el hombre que
había intentado hacer rey a César y que se perfilaba ya como nuevo
dictador, en la serie de las catorce Filípicas. En ellas Cicerón critica
las actuaciones de Marco Antonio y logra que el Senado, tras intentar
una salida negociada al conflicto entre éste y Décimo Bruto (negociación
a la que Cicerón se opuso), termine poniéndose en contra de Antonio,
quien es derrotado en Módena y declarado «enemigo de Roma». Pero con la
formación del Segundo Triunvirato entre Octaviano, Lépido y Antonio y la
rehabilitación política de este último, las Filípicas terminarán por
costarle a Cicerón la vida: Marco Antonio ordena su ejecución, y que su
cabeza y sus manos, que han escrito las Filípicas, sean expuestas en el
Foro.
Fuente: Ciceron-Filificas

Mi abuelo repetía siempre esa frase, tanto que la hice mía. Y me encuentro en cada una de tus palabras, aunque yo de olvidadiza...nada. La memoria me sirve como "escudo", no existe que se me hiera dos veces... menos con el mismo cuchillo, deberás ser muy creativo si existiera el milagro de una segunda oportunidad.
ResponderBorrarMe gustó mucho esta entrada... besos.
Ipsae ( caprae ) memores redeunt in tecta [Las mismas cabras vuelven a su morada porque tienen memoria].
BorrarPublius Vergilius Maro - Georgics, III, 316,
Mientras las cabras vuelven a su morada porque tienen memoria, los humanos vuelven por falta de ella.
Besos.
Perdonar... Olvidar...Seguir adelante.
ResponderBorrarTampoco se ha de ser tan ignorante como para pasar todo por alto.
Eso de "pon la otra mejilla..." Solo tenemos dos.
Besos.
Damnatio memoriae.
BorrarUna practica habitual en el Imperio romano consistía en condenar el recuerdo de un enemigo tras su muerte.
Besos.
Algunos se equivocan por temor a equivocarse. Gotthold Ephraim
ResponderBorrarNo por miedo a errar vas a dejar de jugar. Pedro Arvizu.
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