[ Del cielo al centro de la tierra ]
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra
entre el cielo y la tierra
que quedan eternos vigías,
como torrente que se despeña
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce
como torrente que se despeña
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce
grabad su armonía.
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?.
Rosalía de Castro
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?.
Rosalía de Castro
(Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837
Padrón, 15 de julio de 1885)

Primera vez que leo esta poesía... hermosa. Y exquisita la imagen que has elegido para acompañarla.
ResponderBorrarUn beso.
Me complace que te haya gustado Alma.
BorrarOtro beso.
Rosalia de Castro... Ahora si que ha sido toda una sorpresa. Es de mis favoritas,
ResponderBorrarLeerla es como nadar...
Saludo mi buen amigo.
De tanto en tanto logro causar sorpresa, de la buena.
BorrarSi al placer que me genera a mi mismo escribir este blog, puedo generar un plus de placer para terceros mucho mejor.
Saludos «a mari usque ad mare»