martes, 25 de abril de 2017

A coelo usque ad centrum

[ Del cielo al centro de la tierra ]




Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra 
que quedan eternos vigías,
como torrente que se despeña
pasa la vida.

Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce 
grabad su armonía.

Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?.

Rosalía de Castro

(Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837 
Padrón, 15 de julio de 1885)

lunes, 24 de abril de 2017

Ab imo pectore

[ Con todo mi corazón ]



Non c'era bisogno di sguardi, 
di parole, di gesti, di contatti: 
solamente il puro stare insieme.

[ No había necesidad de miradas
palabras, gestos, contacto: 
sólo la pura unión ]

Johann Wolfgang von Goethe


Gracias +Azura Yeray por la imagen.


viernes, 21 de abril de 2017

Brevi manu

[ Mano corta ]
 



Término jurídico medieval cuyo significado es "sin contrato", se es dueñ@ por posesión del objeto, el mero tenedor de una cosa adquiere mediante el dominio de la misma, presumiéndose la entrega por el solo hecho de la aceptación de la voluntad del adquirente

jueves, 20 de abril de 2017

Vae Victus !

[ ¡Ay, de los vencidos! ]

Vae victus es una expresión en latín que significa « ¡Ay, de los vencidos! ». La frase sobrevive hasta nuestros días, usándose para hacer notar la impotencia del vencido ante el vencedor, también se usa para decir « Dolor para el conquistado ».


Fue pronunciada por el jefe galo Breno que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma. Según la tradición, en 390 a. C., tras su victoria, Breno accedió a negociar su retirada de la ciudad mediante un rescate convenido por ambos lados combatientes. Dicho rescate consistiría en un botín de mil libras romanas en oro (unos 327 kg).

Cuando los romanos percibieron que los galos habían amañado la balanza en que se pesaba el oro, protestaron ante su jefe Breno, quien se limitó a arrojar su espada para añadirla al peso de la balanza mientras decía «Vae victis!».

miércoles, 19 de abril de 2017

Ex abundatia cordis os loquitur

[ De la abundancia del corazón 
habla la boca ]

¿Dónde empieza la boca?
¿en el beso?
¿en el insulto?
¿en el mordisco?
¿en el grito?
¿en el bostezo?
¿en la sonrisa?
¿en el silbo?
¿en la amenaza?
¿en el gemido?


Que te quede bien claro,
donde acaba tu boca,
ahí empieza la mía.

"Bocas" de Mario Benedetti